domingo, 20 de julio de 2008

Tienes un e-mail

Estos días se cumple un año de aquella mañana en Tenerife en la que amanecí inquieta tras una noche de pesadillas y con un nudo en el estómago, presentimiento de noticias. Después de tanta angustia un e-mail despejaba la incógnita: un año a La Paz. Sorpresa, emoción y mis dos “novias” del CECO, Wero y Tere, atlas en mano imaginando para mí todos los viajes que podría hacer este año y que yo, entonces, creía casi imposibles.

No creo que jamás olvide esa mañana, ni la de miedos que enterré ese día y la de ilusiones que nacieron al mismo tiempo. La voz de la Mari de Chambao en concierto esa noche grabó en mi cabeza la letra de "Dibujo en el aire" para siempre, canción premonitoria de ese verano y de este invierno perenne que estoy viviendo aquí. Invierno por el clima porque el corazón lo tengo en una primavera casi constante.

Supongo que es el momento de hacer un pequeño balance, pequeño porque aún quedan dos meses llenos de planes. Aún recuerdo las expectativas que me hice en la cabeza esa mañana. Eran pocas, por lo que superarlas era fácil. Creo que esa ha sido la clave de mis días aquí: la actitud. No esperaba nada y este país me está dando más de lo que hubiera esperado de cualquiera de los destinos que elegí.
No sé quién fue la chica que renunció, no sé por qué lo hizo, ni la juzgo, que cada uno tiene sus motivos, pero cada mañana me levanto y le doy gracias a esa mujer, que ni conozco, porque su renuncia ha sido el mejor regalo que me han hecho nunca.
Para mí ese día cambiaron muchas cosas. Esta tarde me voy a celebrar este "aniversario" al trópico, ¿quién me lo iba a decir?

2 comentarios:

amaranta dijo...

Mi niña, una vez más, ¡FELICIDADES!
Un beso enorme!

bettyboop dijo...

somos muchos los que tampoco olvidaremos el verano pasado, que se nos iba la niña! ay madre! qué intenso fue todo...y qué bien ha salido!;-)